viernes, 8 de noviembre de 2013

10 de noviembre: Nacimiento de don José Hernández y de la vindicación de nuestra Tradición

Una noche del 13 de diciembre de 1937, en el marco de una reunión de la Agrupación 'Bases', en La Plata, el poeta Francisco Timpone propone la institucionalización de un día que conmemore las tradiciones gauchas representativas de nuestra cultura vernácula. El 6 de junio de 1938 la agrupación presenta ante el Senado de la Provincia de Buenos Aires una nota pidiendo que el 10 de noviembre se declare como 'Día de la Tradición', debido al natalicio de don José Hernández en dicha fecha. La aprobación ante la Cámara de Senadores y Diputados fue unánime, declarada bajo la ley N 4756/39, promulgada el 18 de agosto de 1939.

Don José Hernández nació un 10 de noviembre de 1834 y pasó a la eternidad de los grandes el 21 de octubre de 1886. Popularmente conocido por su inmensa obra, la obra del gauchaje, el 'Martín Fierro', aparte de gran poeta y develador del espíritu gaucho, Hernández fue también un eximio periodista, fervoroso combatiente y hombre estrechamente vinculado a la política del país. Nacido en un ambiente rural y dedicada parte de su juventud a las faenas camperas, supo captar y vivenciar el alma gaucha que será reflejada en su activismo federalista y en las letras doradas que han dado en configurar la manifestación propia del espíritu de nuestra raza. Nos cuenta el historiador Fermín Chávez que allá por 1846, afectado por una dolencia física, Hernández debió abandonar la educación en las aulas y fue llevado por su padre, que trabajaba como mayordomo en establecimientos ganaderos de don Juan Manuel de Rosas, a la pampa bonaerense donde pudo recobrar su salud. Es así como, a los doce años de edad, Hernández entra en contacto directo con el gaucho y con sus tareas de todos los días, en una época caracterizada por la intensa actividad de los saladeros. Su hermano Rafael lo dice en una de sus clásicas páginas sobre la juventud de aquél: 'Allá en Camarones y en Laguna de los Padres se hizo gaucho, aprendió a jinetear, tomó parte en varios entreveros y presenció aquellos grandes trabajos que su padre ejecutaba y de que hoy no se tiene idea. Esta es la base de los profundos conocimientos de la vida gaucha y amor al paisano que desplegó en todos sus actos' (Rafael Hernández, Pehuajó, 1896). Así recogió una visión acabada y de primera mano de la realidad del hombre de la campaña, donde fue uno más y pudo captar el sistema de valores, lealtades y habilidades que cohesionaban a la sociedad rural.

Radicado en Paraná, Entre Ríos, desde 1857, residió alternativamente en esa ciudad, en Corrientes, Rosario y Montevideo, antes de regresar nuevamente a Buenos Aires. Entre 1852 y 1872 desplegó una intensa actividad periodística. Participó en una de las últimas rebeliones federales, dirigida por Ricardo López Jordán contra el gobierno europeizante de Domingo F. Sarmiento, cuyo primer intento finalizó en 1871 con la derrota de los gauchos y el exilio de Hernández al Brasil. A su regreso a la Argentina, en 1872, continuó su lucha mediante el periodismo y publicó la primera parte de su obra maestra, El Gaucho Martín Fierro. Fue a través de su poesía que consiguió un gran eco para sus propuestas y la más valiosa contribución a la causa de los gauchos. La continuación de la obra, La vuelta se Martín Fierro (1879), en conjunto supone la forma de un poema épico popular.

En 1912, a dos años de cumplirse el primer centenario de la Revolución de Mayo, Martín Fierro se consagra como el libro y el personaje que encarnan como ningún otro la argentinidad. En una serie de conferencias que dio el poeta Leopoldo Lugones en el Teatro Odeón, ante una enorme cantidad de público entre el que se encontraba el presidente de la Nación, Roque Saénz Peña, se postuló que el poema gauchesco de don José Hernández era fundante de nuestra nacionalidad. El Payador, libro que recoge las conferencias de Lugones, sostiene, en efecto, que las aventuras de este gaucho llevado a la fuerza por el ejército a pelear contra los indios, que deserta y finalmente retorna para entregar todo lo aprendido a sus hijos, son la muestra más cabal del espíritu argentino con su culto del coraje, su búsqueda constante de justicia y su afán por formar parte del mundo desde una postura propia y definida.

Fue tal la consubstanciación que se hizo de Hernández con Martín Fierro que al momento de su partida física los diarios anunciaron su muerte bajo el título: 'Ha fallecido el senador Martín Fierro'. Sucede que toda obra inmortal, encargada de plasmar un espíritu definitivo, trasciende al hombre que la ejecuta, convertido éste en un mero agente transmisor de lo que se gesta para la eternidad.

10 de noviembre, Día de nuestra Tradición Gaucha, recordando a uno de nuestros mayores patriarcas, don José Hernández.

'Pero voy en mi camino
y nada me ladiará,
he de decir la verdá,
de naides soy adulón;
aquí no hay imitación,
ésta es pura realidá.'

Referencias:
'Martín Fierro' (II), Prólogo, Longseller, 2004.
'El Periodista José Hernández', J. E. Padula Perkins, 1990.

Remitimos a nuestros lectores al Indice del blog, etiqueta 'José Hernández', para ahondar en la obra del padre de nuestra Tradición.

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