Mostrando entradas con la etiqueta Poesía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Poesía. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de mayo de 2017

A campo abierto - Argentino Luna


Vi’a entrar sin pedir licencia
a lo potro en el corral
y aunque al cantar cante mal
pa’ conversar mi conciencia.
Alforjas con experiencias
va palenteando mi overo,
y a fuerza de ser sincero
vi’a tirar con todo el rollo:
porque donde canta un criollo
hay que sacarse el sombrero.

Si he galopeao hasta aquí
quiero dejar aclarao
que es porque he sido invitao,
sino andaría por ahí.
Porque me encuentro feliz
a campo abierto pensando,
horas enteras cantando
en el rancho de un amigo,
de esos que son como abrigo
si el alma anda tiritando.

No vengo a cantar mis penas
ni a conversar mis pobrezas,
si allá en mi rancho, mi pieza,
está llena de cosas buenas.
Pero se me inflan las venas
si me patean el asao,
y no aguanto un entripao
pa que no pese la carga,
que el que recibe y no larga
suele morir atorao.

Bueno, ahí tienen mas o menos,
cómo soy y a lo que vengo;
y si ven que no convengo
no quieran mostrarme un freno.
Que aún estando en campo ajeno
el palenque no me halaga
y no encuentro mejor paga
que volar a mi manera,
como esas aves camperas
que vuelan por Madariaga.

Estoy de errores cubierto
por eso no dejo herencia,
y sigo con mi existencia
galopeando a campo abierto,
me persigno ante los muertos
de la orilla del camino
porque tal vez el destino
me brinde un mismo final
y me cubra el pastizal
de los campos argentinos.

jueves, 10 de diciembre de 2015

Algunos versos de sabiduría gaucha


Siempre se habla del destino
pa’ juntar resignación
mas yo pido una razón
al que promueve el despojo
y tiene pinchao el ojo de
mirar a la nación.

Se hace la paz y la guerra
y lo que venga si es negocio
y hasta el cielo es un consorcio
administrado en la tierra.

Cuando Dios arme la yerra
porque un día ha de ser
cuando se halla que poner
el honor en la parrilla
cuantos machos de rodilla
seguro habremos de haber.

Preguntas y más preguntas
que me hacen y que hago yo
que naides me respondió
y que debo contestar
si es que debo amortiguar
lo que le debo al Creador.

Debo hallar adentro mío
toda la paz que me quede
pa’ ver si mi mente puede
y aun entrando en rebelión
cantar con el corazón
pero cantar lo que debe.

Ninguno se arrogue un tiento
de mi lonja pa’ su apero
a fuerza de ser sincero
me he ganao mas de un quebranto
pero nada vale tanto
como esta tierra que quiero.

No hay razón pa’ que no se oiga
la voz de un canto argentino
no le tenga miedo al trino
que nace en la tierra de uno
y no lo vuelva reyuno
por más que apriete el destino
la tierra suele ser de otro
pero el canto ha de ser de uno.

Suele el pan andar de ayuno
y la vergüenza con frío
ser de otro el agua y el río
pero el canto... pero el canto...
ha de ser de uno.

Si alguna razón te asiste
no hay porque d’irse a baraja
solo una medida encaja
y hay que encajarla aunque cueste
porque no existe peor peste
que desatarse la faja.

Por eso sigo derecho
voy lerdo pero no paro
yo sé que no tengo amparo
si no me amparo yo mismo
y hasta me hice un catecismo
con credos que son muy claros:
creo en mi Dios
y en un creo, creo en todo lo que he visto
si por existir existo
mi credo no me ha mentido
y pa’ no andar resentido
cuando se me va lo chisto.

Se han inventao las naciones
pa’ desparramar tumulto
cada una invento su culto,
bandera, iglesia, costumbre
pero el hombre, pero el hombre...
tiene herrumbre en la mitad del indulto.


Sin embargo hay que creer en la verdad
aunque parezca mentira
si hasta la lonja se estira
cuando la asidera aguanta
como no creer en la santa verdad
si se la respira.

(Fragmento de "Cuando la vida me nombra" de don José Larralde)

sábado, 16 de mayo de 2015

"Piedra Sola", don Atahualpa Yupanqui

       En la montaña toda fuerza definida se convierte en ejemplo. A la vera del camino hay una piedra enorme, mostrando a los vientos la grandeza de su soledad.
    Quién sabe qué tempestades desataron los genios de la montaña para arrancar ese pedazo de cumbre y hacerlo rodar hasta el valle. Y esa piedra conserva en el llano la misma solemnidad de cuando era cumbre, de cuando ofrecía su atalaya de granito a los cóndores.
Piedra sola supo de cielos claros, de soles ardientes y de lunas vagabundas, de nieves implacables, de vientos libres, de alas potentes y de vertientes misteriosas.
       Piedra sola no cayó para ser olvidada. Tal vez comenzara ahí, en el valle, su verdadera misión, su verdadero destino, a la par de los cardones, protegiendo a los arrieros con su sombra. Para el viajero que pase y la mire con ojos de turista, Piedra sola es un peñasco enorme, parado junto al camino, y que no tiene ninguna significación.
       No servirán los ojos para mirar hacia arriba y descubrir el hueco dejado en la cumbre desde donde rodara la noche del huracán. No alcanzarán los ojos a ver las cenizas junto a la piedra, donde tantos viajeros de la vida levantaron sus fuegos para protegerse del frío. No alcanzarán los ojos a penetrar la grandeza del peñasco, que en el valle no es una piedra más, sino la Piedra sola, que es fuerza, definición, ejemplo y símbolo.
       Más que una derrota, su posición es un triunfo. Hay que creer en la Verdad de todas las cosas de la naturaleza. Las piedras cuando son de un solo bloque tienen un alma grande. En esa alma, la montaña guarda todo su secreto, todo su silencio, toda su fuerza...
      Piedra sola es el símbolo de una vida. Es la fuerza de un espíritu que se ha mantenido firme a través de todas las angustias.
       Hay seres contra quienes la vida desata de pronto un vendaval de sombras y abismo, y los derrumba sin cauce ni ritmo, dejándolos ahí, junto a un camino cualquiera, como una Piedra sola... Pero no son cosa muerta en el paisaje. El dolor, cuando se lo sabe sufrir con dignidad, crea fuerzas que agigantan el espíritu y aclaran el horizonte. Hay seres que pueden mostrar su entereza y dar, en la cumbre o en el llano, el ejemplo de un valor puro, de una emoción pura.
    Muchos destinos que parecen llamados a darse a la vida en un gran continente, terminan realizándose de verdad en un terreno humilde y claro, en un espacio pequeño, pero lo suficientemente apto para que se cumpla la misión de vivir con el pensamiento y con el corazón. Es la Verdad que se va realizando en el silencio de una pena bien guardada. Es el símbolo de un espíritu que ha llegado a la serenidad por los caminos del dolor. Eso es Piedra sola.

(Atahualpa Yupanqui, "Piedra Sola")

jueves, 13 de noviembre de 2014

Décimas de Antonio Alejandro Gil


Planta un árbol convencido, aunque el sitio en que lo plantes no sea tuyo y mueras antes de saberlo florecido,
que hará un pájaro su nido a su abrigo acojedor,
que a un hombre trabajador será su sombra propicia,
y que siempre beneficia lo que se hace por amor.

Me enviaron a trabajar cuando aún era tan pequeño,
que hasta me parece un sueño que eso pudiese pasar,
jugar, no aprendí a jugar, y aunque lo hubiese aprendido,
por la noche tan rendido me dejaban los recados,
que mis últimos bocados me los mascaba dormido.

Es cierto, mi vida nada tiene de particular,
monótono trabajar, jornada sobre jornada,
esta guitarra templada, alguno que otro soñar,
llorar cuando hay que llorar, reír si toca la risa,
vida que así se desliza, ¿a quién pude interesar?

Lucidez en el decir, transparente la intención,
piedad en el corazón, vivir y dejar vivir,
no ser lastre, no pedir, de recibir saber dar,
ofendido perdonar, o dar la ofensa al olvido,
hablar con hondo sentido, hablar y dejar hablar.

No caigas a la reunión con un jarro de agua helada
a destemplar la templada fe de ningún corazón,
que aunque te sobre razón y estar en lo cierto creas,
es imperioso que seas capaz de condescender,
una cosa es imponer, otra intercambiar ideas.

Verso que no hable de amor, o que al amor no recuerde,
es como una llama verde sin la gracia de una flor,
¿qué ha de cantar el cantor si no lo agita el querer?
¿Cómo habrá de convencer el ruido de su garganta,
cuando no canta el que canta pensando en una mujer?

Cuando clamo sólo estoy, miento, porque estoy con ella,
lazarillo de mi huella, por ella soy lo que soy,
como una criatura voy en pos de su claridad,
y es tanta la santidad del hondo amor que le tengo,
que a menudo me contengo por no llamarla 'mamá'.

En mi velorio quisiera que te hallaras tú presente,
cuatro velas, poca gente, y algún gracioso cualquiera
que contase o que dijera algo para entretener,
que es el último querer de un egoísmo postrero:
de morirme primero que el tenerte que perder.

No nací para enemigo, y he tenido amigos buenos,
o fueron buenos al menos al enfrentarse conmigo.
Porque coseché mi trigo sin molestar al lindero,
de la vida en el tablero tuvo suerte mi ajedrez,
y hoy llego a la madurez consecuente y compañero.

Cuantas veces me consuelo, eterno desconsolado,
ante un perro abandonado hecho un ovillo en el suelo,
mi desvelo a su desvelo pongo en línea de igualdad,
su orfandad con mi orfandad mido, a silencio me llamo,
porque ese perro sin amo humilla mi soledad.

Tiende tu mano al vecino porque sí, por elegancia,
que no todo sea ganancia a lo largo del camino,
cambia de sabor el vino cuando no hay con quien brindar,
¿qué harás con atesorar y ser opulento en bienes,
si entre tus bienes no tienes el bien supremo de dar?

A dos excelsos José invoca mi corazón
para imantar su emoción y purificar su fe,
uno extraordinario fue arquetipo paladín,
fustigó el otro lo ruin con los azotes más grandes,
son dos José: José Hernández y José de San Martín.


domingo, 29 de junio de 2014

"Cimbreando" - Don José Larralde

Si una vez pedí permiso...
si una vez pedí permiso ahora no viá a pedir nada
cansado de saltar pialada me he hecho medio escurridizo
no sé si será preciso que explique mi situación
no sé si será cuestión de afilar el desembuche
pero sé que el que me escuche me prestará su atención.
Todo aquel que alguna vez
me escucho con sentimiento
sabe bien que no le miento y que no doy de revés
naide me ha visto de juez pues me falta autoridá
pero no puedo callar lo que naides debería
la jeta que tengo es mía y me la han hecho para hablar
Disgraciado el que se calla
pobrecito el silencioso
que castigo doloroso cuando la vergüenza falla
quien tiene que muestre agalla y me diga que no es cierto
que el vivo que vive muerto aferrado a su tembleque
siempre espera que se seque para ir a agregar el huerto
Quien tenga mejor razón que vomite el desengaño
no viví juntando año pa´ hacerme burro osobón
Dios me ha dado un corazón y por rispeto al regalo
con diente palo o uña defenderé su postura
yo se que me sobra achura pa´ empachar a más de un malo
soy amigo del que quiera pero no me den manija
el que guste que me elija y el que no me deje ajuera
no nací pa´ ser cumbrera pues me gusta ser orcón
y como soy el patrón de mi propia voluntá
quiero estar donde hay que estar vomitando mi opinión
Tan solo le pido a Dios
como gauchada final
que me deje con mi mal de poder alzar la voz
yo que he sido domador, pion de a pie y hasta hachador,
resero de lo mejor y hasta me prendí al arao
solo me queda el tostao y el recadito cantor
Todo por no asosegar
ni la palabra ni el gesto
porque nunca hallé pretesto pa´ que me quieran prepiar
porque no supe callar lo que callar no debía
porque fue la vida mía arriador pa´ l atropello
hoy solo tengo el risueyo y esta tristeza tan fría
Porque no di la liberta pa´ engordar al candidato
porque nunca fui barato ni me compraron la jeta
porque no fui gallareta que se escuende en el juncal
porque ante el bien o ante el mal yo siempre puse la cara
hoy tengo la idea clara pero grande el chiripá
Por eso no tengo un perro que me ladre la osamenta
porque nunca me hice cuenta ni de lata ni de fierro
tengo razón y no le erro cuando digo que el derecho
empieza donde arranca el pecho y termina en el bolsillo
no tiene ni calzoncillo quien siempre encara el repecho
No es lo mismo el montón lerdo
que el montón hecho de apuro
el lerdo es el más seguro el otro hecha olor a cerdo
cuando digo esto me muerdo porque siempre elegí el mas lerdo
y me quede con el cuento de migran filosofía
las cosas que yo creía se las ha llevao el viento
Hoy pienso en la humanidá
igual que ayer y mañana
se va muriendo con ganas de llegar a la verdá
se que no es casualidá que el hombre viva amargado
embuchando un entripao producto de su inocencia
unos le llaman paciencia y yo tiempo mal gastado
Con rispeto a la razón, alguna se que le acierto
tocar el cielo de murto no es ninguna solución
conozco a más de un varón que se adormece entre palma
hechas con las pobres alma de los difunto en vida
suelen ser las más podridas las aguas que están más calmas
Corazón que tiene pena puede legara extraviarse
como la pava volcarse si al hervir está muy llena
lleva la misma condena el clavo que la madera
una se hincha pa´ ajuera y el otro pierde su brillo
y el que goza es el martillo cuando se cimbra y golpea
Cosa que aprendí de viejo
antes de llegar a serlo
una de mirar y verlo, otras de mi propio espejo
cosas que no son consejo ni siquiera comentario
lo mesmito que un rosario cuenta que naide las reza
pero niebla su cabeza con su cruces y calvario
Aunque he vivido a los saltos no viví sobresaltado
a las cosas que he pasado ni les suebro ni les falto
nunca quise volar alto siempre volé a lo perdido
ansí contemplé el matiz de la vida y sus porfía
las cosa que no sabía las supe por la raíz
Volar alto es la grandeza
pa´ los que van de aguilucho
pero el hombre ha de ser ducho pa´ no enturbiar la cabeza
yo me aferré a la riqueza de andar cerquita del suelo
una tranquiada ni un vuelo ni cansa ni perjudica
la tierra es grande o es chica de acuerdo con los anhelos
Y aquí estoy ni más ni menos con lo que Dios me ofreció
el hombre siempre vivió entro lo malo y lo bueno
algunos mascan el freno otros viven cabestreando
otros por andar cediendo terminan en mortadela
y yo soy burro de escuela y me la paso patiando
Pero no dejo de ser
apenas un pobre criollo
y si una vez fui pimpollo ya de dentrado a envejecer
los año se dejan ver sin cuzco que los espante
siempre marchan adelante y por más que el hombre avance
no hay almanaque que alcance, ni crestiano que lo aguante
Sin embargo y a pesar de tanta potencia junta
me he quedao con una punta que no me podrán quitar
me han ayudado a pensar a observar y a preguntarme
quien ha podido cambiarme, quien me ha podido torcer
consciente de mi deber ya nada puede asustarme
No me gusta oír excusas
porque no soy confesor
tan solo soy decidor sin fusa ni semifusa
vivo sacando pelusas del rincón de los olvido
si sufro por ser sufrido soñador de la justicia
peleo por la delicia de no vivir sometido.

sábado, 14 de diciembre de 2013

Del Amor

Ama el pájaro en los aires,
que cruza por dondequiera,
y si al fin de su carrera
se asienta en alguna rama
con su alegre canto llama
a su amante compañera.

La fiera ama en su guarida,
de la que es rey y señor;
allí lanza con furor
esos bramidos que espantan,
porque las fieras no cantan,
las fieras braman de amor.

Ama en el fondo del mar
el pez de lindo color;
ama el hombre con ardor,
ama todo cuanto vive.
De Dios vida se recibe,
y donde hay vida hay amor.

(Extraído del 'Martín Fierro')

lunes, 21 de octubre de 2013

Martín Fierro: "La Virtud de la Mujer"

                                               "...a mi amada mujer"

Cuanto el hombre es más salvaje
trata pior a la mujer.
Yo no sé que pueda haber
sin ella dicha ni goce.
¡Feliz el que la conoce
y logra hacerse querer!

Todo el que entiende la vida
busca a su lao los placeres.
Justo es que las considere
el hombre de corazón.
Sólo los cobardes son
valientes con sus mujeres.

Pa servir a un desgraciao
pronto la mujer está.
Cuando en su camino va
no hay peligro que la asuste;
ni hay una a quien no le guste
una obra de caridá.

¡Quién es de un alma tan dura
que no quiera a una mujer!
Lo alivia en su padecer:
si no sale calavera,
es la mejor compañera
que el hombre puede tener.

Si es güena, no lo abandona
cuando lo ve desgraciao;
lo asiste con su cuidao
y con afán cariñoso,
y usté tal vez ni un rebozo
ni una pollera le ha dado.

No se hallará una mujer
a la que esto no le cuadre.
Yo alabo al Eterno Padre
no porque las hizo bellas,
sino porque a todas ellas
les dio corazón de madre.

Es piadosa y diligente
y sufrida en los trabajos.
Tal vez su valer rebajo
aunque la estimo bastante;
mas los indios inorantes
la tratan al estropajo.

sábado, 21 de septiembre de 2013

"El Pájaro Revolucionario", Jorge Cafrune

Ordena el cerdo granjero:
“¡ Fusilen a todo pájaro!”.
Y suelta por los trigales
su policía de gatos.

Al poco rato le traen
un pajarillo aterrado,
que aún tiene dentro del pico,
un grano que no ha tragado.

“¡Vas a morir, por ratero!”.
“¡Si soy un pájaro honrado,
de profesión carpintero,
que vivo de mi trabajo!”.

“ ¿Y por qué robas mi trigo?”.
“Lo cobro por mi salario,
que Ud. se negó pagarme,
y aún me debe muchos granos,
y lo mismo está debiendo,
a los sapos hortelanos,
a mi compadre el hornero,
y al minero escarabajo,
a las abejas obreras,
y a todos los que ha estafado.
 Ud. hizo su riqueza,
robando a los proletarios".

“ ¡Qué peligro! ¡Un socialista!.
¡A fusilarlo en el acto!”.
“Preparen, apunten..., ¡fuego!.
“¡Demonios, si hasta los pájaros
en la América Latina,
se hacen revolucionarios!”.

(Poesía de Oscar Alfaro interpretada por Jorge Cafrune)

viernes, 9 de agosto de 2013

Soneto at Home (al Hogar)

¡Hijos queridos! En la paz bendita
del heredado hogar hallad defensa
contra el violento entorno que nos tensa
contra el combate cruel que nos agita.

Como en vuestros abuelos se condensa
reconoced caballeresca cita
con la conciencia que a lo heroico invita
y rechazad vivir en la vergüenza.

Ejemplo es vuestra madre de la entrega.
Servid a los demás. Es su camino.
Intransitado y viejo al cielo llega.

Esto de mi docencia me imagino
que de un padre a sus hijos se trasiega:
que cada cual sea fiel a su destino.

Carlos Guido y Spano

lunes, 22 de julio de 2013

Poesía Surera: "Pateando el Estribo"

Si señores, soy surero,
desde el garrón, a las clinas,
un panal para las chinas,
espadaña del nutriero;
cantor y serenatero
pájaro de alas inquietas,
traquetiao como chancleta
con esperencia crotera,
de antigua estirpe guerrera
dimana mi papeleta.

Hijo de Dios, imperfecto,
rindo culto a la amistad,
el bronce de la verdad
entropiya los afectos;
desecho cualquier proyecto
obsecuente, adulador,
con reboque de señor
disimulando el carancho,
¡por limpio que sea el chancho
siempre es chancho… y tiene olor!

Dulce guitarra española
como carne de bagual,
donde canta este zorzal
las calandrias hacen cola,
se atropeyan las chingolas
po’el asunto ‘e las cuestiones,
los cuervos y lechuzones
me quisieran desplumar
y ¡que apuro por cantar
le ha dentrao a los gorriones!

Aprendí en los redomones
si hace frío, y es temprano,
ser precavido, liviano
y dispuesto en los garrones;
entre matungos sobones
que no gatiyan las patas,
la dignidad, se abarata
y se empieza a desteñir.
¡No es cuestión de confundir
retreta con serenata!

Astuto como indio herido
pa’ mezquinar la persona
a la mentira embroyona
en un mundo confundido;
soy de raíz, definido,
con flores y con espinas,
¡y mi conciencia argentina
no es chicharrón de vizcacha
ni tampoco oveja guacha
que la corren las gallinas!

Y ya pego la sentada
pa’ corcoviar al descuido,
una torcida, un quejido,
y al estribo… una patada;
tengo cuchilla afilada,
en la zurda, poncho fino,
pa’ cualquier bicho dañino
sea de adentro o de ajuera
¡y no tengo más bandera
que’l pabellón argentino!

Charlatanes de cocina
me tienen medio pasao
y bastante repunao
señores de cartulina,
el veneno que camina,
el mediocre, el resentido,
el ventajero, el bandido
orejiando los barullos
que anda, a salto de yuyos
como el cuis, a los chillidos.

Y me molesta el bocón,
puro jarabe de pico,
manejado del hocico
como toros a galpón,
son frágiles de opinión
cuando la taba es culera
pero, de cualquier manera
como se han puesto baquianos
se le rebalsan las manos
recorriendo las tramperas.

¡Mi hermano!, herido en el ala
es un tigre que tranquea
pero a ese, naide lo arrea
con un rebenque de chala;
cuando la Patria echó mala
dio la sangre sin cumplido,
en las buenas, abstraído
…como daga amojosada,
pero… ¡cuidao la patada
del mancarrón distraído!

Los facones caroneros,
las boleadoras, el lazo,
lanza, sable, trabucazo
tosiendo en los entreveros,
lobunos, gatiao, overos
se jugaban escarciando,
el tiempo de andar patriando
tan solo, paró rodeo…
¡Cada gaucho, es un museo
con las armas descansando!

M’echo tierra sobre’l lomo
igual que toro empacao,
el músculo amartillado
y el aspa, con varios plomos.
Si yo juera mayordomo
de mi país, a lo ancho
pondría “guardacarancho”
y a lo largo, curanderas,
un sapo en cada bichera
¡y un chiquero, pa’ los chanchos!

Autor: Omar Moreno Palacios